Recientemente vivo una segunda adolescencia. Supongo que es lo natural luego de haber pasado un tormentoso 2010 y haber terminado una historia positiva ya en el 2011. La independencia tan necesitada ha aparecido después de un larguísimo trabajo de reconocimiento (gracias terapia). Con la moral bastante en alto y aprovechando el solcito que asoma, experimento una nueva sensación de libertad invencible; todo vuelve a ser posible. Soy amigo de mis ex’s contra todo pronóstico; mi reemplazo no me exaspera como antes (es más, ya ni lo noto) y todos los días parecen estar cargados de sorpresas. Fácil estoy en el centro del torbellino de la ley de la atracción o qué cosa pues. Puedo mover vacas con la mente.
Igual siempre hay una mirada al pasado y la añoranza de ese tiempo pasado que fue mejor vivirá siempre en mi, así el pasado regrese en forma de futuro y tu y yo lo volvamos a intentar. Jamás será igual y eso está bien; sería una pérdida de tiempo si fuera igual ¿no? La idea es que sea mejor y, mientras tanto, tu recuerdo ya no me quita el sueño. Saber de ti de vez en cuando y hablar “como antes” es parte de mi presente lleno de calma. Y sin embargo todo eso lo pone a uno a pensar…
Hoy, una amiga me preguntó si estaba feliz y no supe responderle. Estoy en calma, soy dueño de mi mismo, controlo mi vida (hasta que se me acaba la plata del mes) y puedo esperar lo mejor de cada día. Pero, sin embargo, no se si feliz sea la palabra exacta para definir mi estado actual. Diría que me encuentro un poco adormecido, que mis emociones están aletargadas, que estoy sentimentalmente blindado y que parte de mi me observa, niego en silencio mientras sonrío y me digo a mi mismo “ay Rino”. El adulto observando al adolescente recorriendo su camino por segunda vez; esta vez para ponerse al día en todo lo que no hizo por miedos y demás aderezos. Una cosa es clara: Voy hacia delante con terquedad y no me detengo. Seguramente más allá está la felicidad. ¿Al final del arcoíris dices? Nah, muy gay.
Disfrutar el momento sin perder de vista el futuro. Mi nuevo objetivo está trazado y hago los esfuerzos posibles para alcanzarlo. Todos los días doy pasos firmes hacia ese nuevo futuro que va a llegar así muera en el intento. Y por eso no voy a sacrificar las alegrías del día a día! Tomar cada día como una caja de sorpresas dispuesta abrirse. Todo suma, nada resta. Y canto y canto y canto. Llego a la conclusión de que todo está en la mente. Somos invencibles ahí, somos los mejores si lo creemos así y eso se traduce en realidad. Sonreir y mirar a la cámara con sinceridad, disfrutando estar aquí y ahora. Voy a inventar un nuevo chiste y voy a tener un hashtag que sea trending topic en Twitter (#rinoFCO no es virus). Voy a hacer todo eso y más. Y me permitiré estar triste a veces porque hay que aceptar por igual a la luz y a la oscuridad (gracias Cathe) como un mismo regalo, como un todo. La tristeza y la felicidad son dos extremos de una misma línea. Corro entre ellas aunque actualmente no visito los extremos, o al menos no me quedo conversando con ellos mucho tiempo. Soy balanza pues y tiene todo el sentido.
Adolescente…and proud.
8 comentarios:
#RinoFCO es SPAM!
Muy cierto lo q dices...... =)
This is the moment...y lo sabes! Disfruta cada instante, vive intensamente, que estás en el camino, lo sé :) gracias por ser y por estar. Con amor infinito, Cathe.
Cathe muchas gracias! Lo max como siempre ;)
Me encantaría que escribas algo sobre cómo ser amigo de tu ex o por qué no se llega a ser amigo de tu ex.
Btw, me volví tu fan!
Gracias Miluska! Fácil luego del manual de Cómo sobrevivir a tu ex se puede hacer otro tipo "Cómo ser amigo de tu ex y no morir en el intento" o algo así, no?
Cuándo sales del clóset??
Asu, jajaja. Estaba pensando en una buena frase para responder, siendo gracioso y a la vez polémico. Luego me di cuenta de que no valía la pena malgastar más tiempo que el que me toma poner esto. Se feliz ;)
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