13 de diciembre de 2009

Mañana dorada

Este me lo encontré y es justo y necesario que esté aquí (y tiene soundtrack encima):

Se escuchan guitarras intrascendentes, comienza el amanecer. A lo lejos, una banda toca tarolas recibiendo el nuevo día. Mi alma ya ha despertado, pero mi cuerpo se rehúsa a liberar su visón y mostrarle el mundo asignado. No es un amanecer cotidiano sino uno amarillo, casi dorado, como un atardecer. Nuestro amanecer de oro compitiendo en belleza con el ocaso de una vida de veinticuatro horas. Para algunos la muerte puede ser el final de una línea continua pero finita. Para nosotros, los momentos circulares, casi espirales de vidas pasadas que se conectan nos hacen sonreír.

Mi piel cubierta por la suavidad de las sábanas recobra sensaciones. La lucidez del despertar me regala un rayo de sol colándose entre las cortinas escogidas por ti y la ventana abierta por mi acaricia mi rostro con la brisa mañanera. Tu cuerpo inmóvil me acompaña y me enrolla contigo. Un monstruo de cuatro piernas de colores está echado en nuestra cama. Nuestro calor nos acurruca y nos invita a desperdiciar esta vida, este momento corto y finito simplemente en aprender la belleza de amar. ¿Qué más pueden aprender los dioses que ya saben amar?

Te observo. Tus ojos cerrados me conmueven porque tengo la certeza de que me has entregado tu vida, tus sueños y tus más profundos secretos. Duermes plácidamente y me pregunto si te preocupa recibir un ataque de mi parte, una traición insospechada…que aparezca mi maldad destructora, te clave una estaca en el corazón y te mande de regreso a donde no quieras volver a encontrarme. Sigo observándote y tu paz casi inerte confirma que fantaseo. Estás a mi merced en este preciso momento. Un abrazo y un beso son los ataques más fuertes que puedo darte.

¿Cómo es la vida de los que ya alcanzaron el objeto máximo de ella? ¿Cómo transcurren los días de aquellos que encontraron la luz luego de caminar entre tinieblas? Observar al resto de seres humanos como carneros sin pastor teniendo la certeza de que nunca volveremos a caminar con vendas en el corazón. ¿Qué otra cosa podemos hacer más que entregarnos al deleite y a la celebración de esta vida corta hasta que nuestras almas decidan que debemos partir. Sabemos que el juego empezará de nuevo y tendremos que jugar recorriendo el gran tablero esta vez sin certezas de nuestro lado.

Hemos hecho promesas. Nuestras almas gemelas refuerzan, a cada momento que respiramos juntos en mi cama nueva, el pacto que durará para siempre. Nuestras irrompibles promesas han trepado paredes para entrar en casas, han llorado lágrimas apasionadas, gritado amor y odio. Hemos dormido juntos con y sin temor. Hemos limpiado nuestras almas con lágrimas y nuestros cuerpos imperfectos con agua compartida. Hemos despedido amigos y enemigos…nuestra burbuja sigue subiendo contemplando como nada sigue nuestro ritmo. Nuestras promesas dependen de nuestra vehemencia, de la fuerza de nuestras almas, de aquellas que ahora retozan tranquilas en esa mañana dorada, mucho más allá de la meta.

La banda con tarolas continúa, la guitarra intrascendente casi la acompaña. El disco repetido ha sonado toda la noche. Soy un hombre del espacio, he dejado de conocer el mundo al partir y ahora que he regresado tú me lo traduces. No podría estar más agradecido. Tus sonrisas iluminan mi vida, mi alma salta emocionada cuando se que en tus ojos hay alegría. Tu perdonas, compartes, regalas, proteges…he pensado en la injusticia de la situación, si yo soy un hombre del espacio, tu eres casi un ser celestial, a quien enviaron para salvar mi alma, para ayudarme a caminar. Seas lo que seas, solo quiero que lo sigas siendo.

Extiendo el brazo para abrazar tu espalda desnuda. Respiras y la suavidad de tu piel me enamora otra vez. En esta mañana dorada eres vulnerable y yo con mi feo plumaje y la fuerza infinita de mi determinación he de protegerte durante toda nuestra existencia. Es mi promesa individual y la forma más sincera que tengo para agradecerte todo aquello que ya conoces e incluso más. Cuando volvamos al origen mi alma se lo explicará a la tuya. Faltan palabras para explicarte en este mundo lo que eres para mí.

Pasan rostros, historias, cielos con nubes. No me gusta el café pero te voy a ofrecer uno cuando despiertes solamente porque me gustan los finales de película. Deberíamos tener un gato en este momento para esos fines.


4 comentarios:

Anónimo dijo...

dedicada a quién?

Rin8 dijo...

Obviamente, al amor de mi vida =)

Anónimo dijo...

genial!
es hermoso ;)

Rin8 dijo...

Tnhx!