Cuando Don Quijote estuvo a punto de morir y había perdido las esperanzas, el corazón de Sancho se iluminó y manifestó una sonrisa bonachona en su hasta ahora calculador rostro, de buenas intenciones pero racional al fin y al cabo. Su boca se expandió y los ojos se le abrieron y se llenaron de una lámina cristalina temblorosa. Observó a aquel anciano, creador de aventuras y se asustó al ver el próximo final de la última de sus travesías. El túnel del olvido se acercaba y los ojos del viejo, una vez expresivos, ahora sólo contaban los latidos de su corazón que se iba apagando. Sancho lo vio por primera vez, anciano y cansado; sin fuerzas para decir más palabras ni contar más batallas ganadas. La fantasía se despedía incrédula, desalojada de tan noble corazón un poco despeinada, pues nadie le dio tiempo para alistar sus maletas, se trataba de un desalojo sin aviso, de una despedida sin protocolos y de un final abrupto y ridículo. Después de tanta palabrera el viejo no puede vencer a aquella dama oscura que dijo haber seducido más de una vez. Tal vez sea solamente un humano. Engreído.
Sancho remoja un paño, como único consuelo ante su inutilidad y lo pasa por la arrugada frente de aquel que respira con dificultad. El hechizo no funciona y queda claro que un trapo remojado en buenas intenciones no cala en una frente carente de esperanza; en un casi inerte cuerpo. Señor, usted no se puede ir así no más! Quién sabe cuántos molinos hay allá afuera que no conocen el estruendo maravilloso de su armadura? Vamos, arriba le digo! Es hora de batallar y liberar al oprimido! Los párpados del viejo se cierran más, como huyendo de una posible aventura, él está listo para apurar el paso y cruzar su último puente.
3 comentarios:
Quijote: Una vez cruzado el puente, del otro lado ansioso espera, a su fiel compañero, pues sin él no hay aventura, no hay nada real, ni de fantasía. Un nuevo viaje emprenderemos y esta vez será eterno.
dijo...
Al fin de la batalla,
y muerto ya el combatiente, vino hacia él un hombre
y le dijo: "No mueras, te amo tanto!"
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.
.
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incorporóse lentamente,
abrazó al primer hombre; echóse a andar...
Sé feliz =)
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